En este blog hablaré (entre otras cosas) de películas que ya haya visto. No abarcaré del todo el cine popular al que nos tiene acostumbrado Holliwood, ese cine sensacionalista y soso. Me limitaré más que nada a esas películas que realmente dejan algo, que verdaderamente pueden llegar a merecer el título de arte (algúnas de ellas, en su minoría, holliwoodenses).
Como quiera que criticar cine sea un acto común y corriente, no está de más decir lo que pienso de ello. El solo hecho de dar a compartir una crítica es ya un acto egocentrista. Muy a menudo, los críticos de cine quieren imponer su pensamiento (y a veces hasta su sentimiento) a los demás. Pretenden ser los poseedores del verdadero valor de tal o cual filme. Si a esta maloliente presunción le añadimos que es una actividad laboral de la cual se mantiene económicamente el individuo, nos darémos cuenta de que esta actividad ociosa es de las más estúpidas y falsas del mundo. Si le llamamos arte al cine, en ningún momento deberíamos criticarlo, al menos no de la forma en que se suele hacer. El arte no es criticable, es digerible, meditable, y lo que para uno pueda ser una obra de arte, para otro puede ser basura, y viceversa. Por lo tanto, la opinión de una sola persona (por más que se diga "conocedora") sobre una obra cinematográfica es subjetiva al cien por ciento, y no debería, en modo algúno, afectar o predisponer a los demás antes, durante, ni después de ver la película.
Si se comprende lo anterior, se comprenderá también que el espacio que yo le dé al cine en este blog es producto del ocio, pero no de la contradicción. Quiero compartir lo que a mí, personalmente, me dejó tal o cual película. Un filme (como todo lo que nos rodea) puede tener mil significados diferentes. Todo depende del espectador. Lo que creo yo que les servirá a los lectores, y que es poco probable que se halle en el tipo de crítica que describí arriba, es que puedan tener una visión más abierta de la obra en turno. Una opinión que, aunque personal, pueda complementar con facilidad la visión del lector, y quizá acrecentarla (motivo, este último, el cual es la razón más importante del concepto compartir).
GRACIAS.
Como quiera que criticar cine sea un acto común y corriente, no está de más decir lo que pienso de ello. El solo hecho de dar a compartir una crítica es ya un acto egocentrista. Muy a menudo, los críticos de cine quieren imponer su pensamiento (y a veces hasta su sentimiento) a los demás. Pretenden ser los poseedores del verdadero valor de tal o cual filme. Si a esta maloliente presunción le añadimos que es una actividad laboral de la cual se mantiene económicamente el individuo, nos darémos cuenta de que esta actividad ociosa es de las más estúpidas y falsas del mundo. Si le llamamos arte al cine, en ningún momento deberíamos criticarlo, al menos no de la forma en que se suele hacer. El arte no es criticable, es digerible, meditable, y lo que para uno pueda ser una obra de arte, para otro puede ser basura, y viceversa. Por lo tanto, la opinión de una sola persona (por más que se diga "conocedora") sobre una obra cinematográfica es subjetiva al cien por ciento, y no debería, en modo algúno, afectar o predisponer a los demás antes, durante, ni después de ver la película.
Si se comprende lo anterior, se comprenderá también que el espacio que yo le dé al cine en este blog es producto del ocio, pero no de la contradicción. Quiero compartir lo que a mí, personalmente, me dejó tal o cual película. Un filme (como todo lo que nos rodea) puede tener mil significados diferentes. Todo depende del espectador. Lo que creo yo que les servirá a los lectores, y que es poco probable que se halle en el tipo de crítica que describí arriba, es que puedan tener una visión más abierta de la obra en turno. Una opinión que, aunque personal, pueda complementar con facilidad la visión del lector, y quizá acrecentarla (motivo, este último, el cual es la razón más importante del concepto compartir).
GRACIAS.