Cerdo País
Escrito por Hazlo Fácil | Etiquetas: Influenza, Sociedad | Posted On miércoles, 6 de mayo de 2009 at 5:52 p. m.
Acabo de ver una noticia sobre cómo trataron los chinos a los mexicanos por aquello de la influenza. ¡Qué risa!... Y pensar que aquél pais se dice super-desarrollado e inteligente. Cómo es éso de que
En fin. Pero no vengo aquí a defender a nadie. Es más; vengo a tratar de orientar a propios y extraños, y de paso, decir una que otra verdad nada patriótica.
Bien. En primer lugar, la mentada influenza es de origen euro-asiático. Por lo tanto, no hay porqué juzgar y discriminar a los mexicanos, ni siquiera a Estados Unidos, que es el pais de donde salió recientemente. Pero tampoco hay que culpar a los europeos o a los asiáticos: es un problema global, mundial. Otra cosa, muy distinta, (y aquí me quiero dirigir a los mexicanos) es que los mexicanos somos una bola de puercos (como la mayoria de los paises, claro está); que no pudo haber mejor lugar en todo el territorio que la ciudad de México para anidarse y reproducirse esta enfermedad. No hay de otra: los mexicanos necesitábamos de una epidemia para corregir nuestra escueta cultura higiénica. Pensemos por un momento en las epidemias que han asotado a Europa, por ejemplo. Enfermedades que arrasaron con todo el continente fueron producto de lo cerdos que fueron los habitantes de aquél entonces. El factor de escaso avance médico no es una excusa. Comprobado está por los historiadores que la escasa higiene de aquellos tiempos, rayando en la asquerocidad, fue algo que traspasó siglos. Y siglo tras siglo por fin europeo fue haciéndose la idea de que la higiene provoca buena salud. Ahora mirémos aquellos paises y veremos que son los más limpios del mundo. Más que la educación, fueron las grandes pestes, las grandes epidemias, las que dejaron en el inconsciente colectivo del europeo el hábito de la limpieza. Un simil muy válido es el del pensamiento de la mujer francés: "Para qué tener hijos, si cada diez años nos los matan en las guerras". La mujer francés de ahora no tiene muchos hijos, si bien nos va, tienen uno en la vida.
Es así pues, cómo me alegro de que esta epidemia haya tenido su apogeo aquí en México, un pais cerdo. Así el ser humano va tomando más conciencia de la limpieza de su propia persona y de su entorno. La bola de puercos que pululan a lo largo y ancho de todo el territorio mexicano seguramente no volverá a ser la misma después de ésto.
"...un camión con ocho pasajeros mexicanos era escoltado por 32 ambulancias,¿Por qué algunos paises sufren, en lapsos, tanta ignorancia?
ocho motocicletas y varias patrullas, llegando al grado de cerrar puentes
vehiculares para que pasara."
En fin. Pero no vengo aquí a defender a nadie. Es más; vengo a tratar de orientar a propios y extraños, y de paso, decir una que otra verdad nada patriótica.
Bien. En primer lugar, la mentada influenza es de origen euro-asiático. Por lo tanto, no hay porqué juzgar y discriminar a los mexicanos, ni siquiera a Estados Unidos, que es el pais de donde salió recientemente. Pero tampoco hay que culpar a los europeos o a los asiáticos: es un problema global, mundial. Otra cosa, muy distinta, (y aquí me quiero dirigir a los mexicanos) es que los mexicanos somos una bola de puercos (como la mayoria de los paises, claro está); que no pudo haber mejor lugar en todo el territorio que la ciudad de México para anidarse y reproducirse esta enfermedad. No hay de otra: los mexicanos necesitábamos de una epidemia para corregir nuestra escueta cultura higiénica. Pensemos por un momento en las epidemias que han asotado a Europa, por ejemplo. Enfermedades que arrasaron con todo el continente fueron producto de lo cerdos que fueron los habitantes de aquél entonces. El factor de escaso avance médico no es una excusa. Comprobado está por los historiadores que la escasa higiene de aquellos tiempos, rayando en la asquerocidad, fue algo que traspasó siglos. Y siglo tras siglo por fin europeo fue haciéndose la idea de que la higiene provoca buena salud. Ahora mirémos aquellos paises y veremos que son los más limpios del mundo. Más que la educación, fueron las grandes pestes, las grandes epidemias, las que dejaron en el inconsciente colectivo del europeo el hábito de la limpieza. Un simil muy válido es el del pensamiento de la mujer francés: "Para qué tener hijos, si cada diez años nos los matan en las guerras". La mujer francés de ahora no tiene muchos hijos, si bien nos va, tienen uno en la vida.
Es así pues, cómo me alegro de que esta epidemia haya tenido su apogeo aquí en México, un pais cerdo. Así el ser humano va tomando más conciencia de la limpieza de su propia persona y de su entorno. La bola de puercos que pululan a lo largo y ancho de todo el territorio mexicano seguramente no volverá a ser la misma después de ésto.